Como un fiel imantado por la luz y el tiempo, Mario Moreno Zazueta es dueño de esa vasta serenidad ardiente de la pasión artística. Lejos del artilugio difrangente, su arte es fruición que explora el gozo ascendente y la quietud profunda como una exaltación encendida para la imagen y el símbolo, por la sombra y el silencio, por el murmullo y la palabra. En esta retrospectiva, el trazo suave y el color umbrío son expresión de su callada errancia para escuchar universos y sonidos extraviados: oquedades siderales y sueños olvidados, naturalezas interiores y vigilias nimbadas por la noche, utopías infatuadas por el tiempo, naturalezas perturbadas por el dolor, antropoides y seres cimbrados por el brillo fugaz del espejo y el mundo, milagros sólidos y distintos, cuerpos que se ofrecen a las miradas interiores, plenitudes en el umbral del tiempo. |
|
Leer más...
|