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Gissel Rascón Barceló es egresada de la Licenciatura en Artes, opción: plásticas, de la Universidad de Sonora, donde se especializó en escultura. De hecho se trata de la primera mujer egresada de esa especialidad. Con sus compañeros de la primera generación formó el grupo Cardinal 4. En ese mismo lugar se desempeñó como profesora. Además ha trabajado con grupos de niños de primaria y ha impartido talleres en la región. Ha recibido cursos con importantes figuras de la plástica en México, como Magali Lara, Gerda Gruber, Othón Téllez, Gustavo Monroy, Alberto Castro Leñero, Carla Rippey y Carlos Vargas Pons.Estudió el Diplomado en Gestión Cultural y Procuración de Fondos. Recibió mención honorífica en la I Bienal de Escultura en Pequeño Formato del Noroeste 2005. Fue seleccionada en la IV y V Bienal Estatal de Artes Plásticas de Sonora, en la X Bienal de Artes Plásticas del Noroeste 2005 y en el Concurso Estatal de Fotografía Creativa Sonora 2005 y 2006. Fue seleccionada en la IV y V Bienal Estatal de Artes Plásticas de Sonora, en la X Bienal de Artes Plásticas del Noroeste 2005 y en el Concurso Estatal de Fotografía Creativa Sonora 2005 y 2006. Ha participado en diversas exposiciones colectivas en México y Estados Unidos. En 2007, en la ciudad de Álamos, participó con la exposición “Profesión: ama de casa”, dentro del Festival Internacional “Dr. Alfonso Ortiz Tirado”, un evento en el cual participa habitualmente. En la sede del Instituto Sonorense de la Juventud puede apreciarse su escultura “Tumbal del tiempo”, elaborada en coautoría con la artista visual Alejandra Dessens. La escultura designa el lugar donde un grupo de jóvenes enterró una cápsula del tiempo que será desenterrada en 2025. Es representante de la comunidad artística de la Comisión de Planeación del Programa de Desarrollo Cultural de la Juventud Sonorense (ISC-Conaculta). Becaria del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes en la categoría jóvenes creadores 2005-2006 y del Programa de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes 2006-2007. Artista en Residencia en la Fundación Gruber Jez, AC, en Cholul, Mérida, Yucatán durante enero-marzo de 2007. Su obra puede ser apreciada en http://www.grascon.blogspot.com.
Por Manuel Llanes AGUJA, HILO Y PAPEL: El bordado desde el interior, acerca de Gissel Rascón La obra de Gissel Rascón (Hermosillo, 1976) se ha caracterizado por la recurrencia temática de la mujer, el concepto de lo femenino y sus connotaciones. En un quehacer crítico, Rascón retoma una de las actividades adjudicadas a la mujer a lo largo de la historia: el bordado. Sin embargo, es a través de esta técnica artesanal, plasmada en la obra-muestra que aparece en esta quinta edición de andante26, que la autora elabora una serie de cuestionamientos en el espectador: ¿qué son esos dibujos que se están generando dentro del espacio de la hoja en blanco?, ¿es un discurso artístico?, ¿con qué escuela está en diálogo?, etc. Las obras Conexiones orgánicas y Múltiple geometría (Hilo bordado sobre papel, 2007) son capaces de familiarizarnos con la cercanía de las mujeres con las que hemos tratado a lo largo de nuestra vida: abuelas, madres, hermanas, etc., mujeres que encuentran, en esta actividad, una forma de no perder el tiempo mientras se espera. A diferencia de la mujer común cuyo pasatiempo es esta artesanía, Gissel Rascón elabora una forma de entender su ser mujer, su individualidad y su colectividad. En estos trazos con una clara influencia minimalista, la artista genera un diálogo crítico con su entorno. “¿Cómo te atreves a bordar esas cosas?”, me imagino que le han de comentar algunas mujeres. Los hombres comunes, los que ven esta actividad desde el exterior y la consideran una manera de esperar por parte de la mujer dentro de la casa, no se atreven a ir más allá en su acercamiento a estos bordados y, me imagino, los contemplan con la misma indiferencia con que contemplan el mundo. Así de simple es su vida. El bordado de Gissel Rascón es doblemente interiorista: la técnica, por estar connotada a la soledad de la mujer entre cuatro paredes, y su discurso, por exponer, en su obra, su visión de mundo. La autora nos lleva a contemplar, por primera vez, esta actividad femenina, desde la perspectiva poética de la creación plástica. En Conexiones orgánicas la flora es el leit motiv que permea toda la colección: raíces múltiples, tallos que se elevan ya sea vertical o de manera curva, flores que aparecen en la etapa de botón o ya floreciendo. En Múltiple geometría la abstracción se genera a partir de las figuras geométricas planas intervenidas por el cuerpo de un bordado más abundante. ¿Qué representan esos círculos, triángulos, cuadrados, etc.? Sin embargo, en los trazos mínimos que generan estas obras, Rascón expone su percepción de la realidad y se aleja de los bordados barrocos por tradición. Allí está la crítica que hace: ella no pierde el tiempo, ella intelectualiza una técnica artesanal para elevarla a un discurso artístico, poético, que se inserta dentro de lo contemporáneo, dentro de la vanguardia de las artes plásticas, a nivel mundial. Por Iván Figueroa
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